No pasó nada. El pueblo triste ha aprendido a mantenerse quieto ante la tragedia de un sindicato, de varios miles de trabajadores ahorcados, de millones de habitantes sin luz, de marchas aisladas sin pancartas ni banderas. El pueblo triste se esfuerza por echarle leña al fogón, por aquello del frío, de la estática que impone la frustración acumulada. Hoy hubo más alarma que realidad, un documental vacío que se replicaba en todos los medios de una movilización masiva que acabó en bola de pelo. Todo México es territorio entumido.
Entrelíneas scouts
1 day ago
2 comments:
Igual que el país, también se entumió este lugar...
God,
y tu que lo observas y sabes todo, apuntas lo apuntas sin temor a equivocarte.
Unas horas, unas horas.
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